Salir del zurrón

 

 

 

Turismo marciano

 

 

El Cabildo de Tenerife ha invitado a la Isla a una colonia marciana del famoso programa de Tele 5. Esta iniciativa surge por obra y gracia de la plataforma empresarial Turismo de Tenerife, integrada por el Cabildo, la Comisión de Promoción del Sur (Ayuntamientos de Adeje y Arona, y Ashotel), y otras empresas privadas que pertenecieron a la antigua SPET. En fin, el mismo perro con distinto collar. Al señor Bermúdez, vicepresidente y consejero de Turismo de la Cosa Capitular, no se le ha ocurrido otra idea que acudir al adefesio ese de Crónicas Marcianas y ponerle sobre la mesa al Sardá un maletín de billetes a cambio de airear los trapos sucios de nuestra isla. Porque a ese programilla no va la basca a otra cosa que a quedarse en bragas por un puñado de euros.
Más de una vez me he propuesto ver el Crónicas, pero nunca paso de esa burda presentación que hacen entre bastidores y siempre me pierdo la parte en la que enseña el culo Boris, que ahora lleva tatuado el reloj del Cabildo en una nalga. A uno, que trabaja en el sector servicios cultivando regatones, le parece bien que la Isla viva de servir a terceros (lo del plátano ya no cuela), pero habría que ver en primer lugar qué terceros son esos. Me gustaría plantear algunas preguntas sin ánimo de discriminación: ¿Qué tipo de basca es la que ve Crónicas Marcianas? ¿Cuál es el perfil del marciano medio? ¿Es el Crónicas el foro adecuado para promocionar Tenerife? ¿Por qué? ¿Porque lo ven diariamente más de dos millones y medio de personas? ¿Qué tipo de turismo queremos para Tenerife? ¿Da igual quién venga, mientras se gasten los euros? Y los que vienen, ¿se gastan los euros que pensábamos? Yo no digo que haya que pedirle el currículum a cada uno de los turistas que pisa la Isla, pero sí habría que cuidar un poco las formas (de buscarlos). Por un lado, los políticos salen en defensa de la cultura (adiós, Consejería) criticando en los media el impacto nocivo de determinados programas televisivos en los que, entre otras cosas, hacen befa y mofa del respetable (recuerden el caso Cárdenas y el minusválido tinerfeño Javier Cristo); y por otro lado invertimos una meurada en esos mismos programas, sólo para que venga a la Isla "basca en cantidad", como diría un laja de La Verdellada. Todos sabemos el impacto ambiental que han causado los chárter en el sur de Tenerife y ahora queremos traernos una colonia del programa rojo. Yo no digo que la Isla haya que promocionarla donde los libros de Sánchez Dragó para que nos venga gente más fina (eso está por ver), pero si queremos un turismo de mejor calidad habrá que buscar otros yacimientos para las prospecciones. Tal vez no esté en la televisión el filón a explotar, aunque el oro negro emerja cada día entre la inmundicia de los programas basura.

 

chm00000@teleline.es

 

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